Silvio Berlusconi (Milán, 29 de septiembre de 1936) es un político italiano, Presidente del Consejo de Ministros de Italia, líder del partido político de centro derecha Forza Italia y del movimiento Pueblo de la Libertad, formado por Forza Italia, Alleanza Nazionale,Liga Norte y otros partidos menores. También es uno de los hombres más ricos de Italia, controla del equipo de fútbol AC Milan, y maneja varias empresas de medios de comunicación.
Tras una inicial vinculación al Partido Socialista de Bettino Craxi, que autorizó con la llamada Ley Mammì la concentración de poder mediático en manos de Berlusconi, el desarrollo del proceso de “Tangentopoli” o “Manos Limpias” por el que se comenzó a combatir la corrupción institucional generalizada en Italia, construyó el movimiento Forza Italia con el que obtuvo el poder en las elecciones de 1994 (en coalición con otros partidos), perdiéndolo en 1995 por el abandono de la coalición por parte de la Lega Nord de Umberto Bossi. Ha sido acusado en repetidas ocasiones de conexiones con la Mafia, y algunos de sus colaboradores más cercanos, como Cesare Previti, han sido condenados en firme por corrupción de la justicia. Berlusconi volvió a ser Primer Ministro italiano, desde mayo del 2001 hasta el mes de mayo de 2006 (con dos gobiernos seguidos). En 2006 ganó las elecciones la coalición de centro-izquierda. Tras una agria polémica post-electoral, el 2 de Mayo del 2006 dimitió de su cargo y fue relevado por Romano Prodi.

Mientras gobernó, indirectamente controlaba los tres canales de la RAI, y directamente los tres canales de Mediaset (es decir, el 100% de la televisión terrestre, y el 90% del total). Uno de sus primeros actos de gobierno fue despedir a periodistas y comediantes incómodos como Biagi, Santoro y Lutazzi. Este hecho hizo llamar la atención de los periodistas, que calificaron como “dictatorial” el hecho.[6] En España controla (indirectamente) el 50,13% de Telecinco.
Tomó un periodo de vacaciones durante su gobierno para efectuarse un “lifting” y trasplantes de cabello.
El 18 de noviembre anuncia la disolución de su histórico partido Forza Italia y el nacimiento del “Popolo della Libertà” (unión de varios partidos) con el que, en coalicción con la Lega Nord y el Movimento per l’Autonomia, ganó nuevamente las elecciones, frente a Walter Veltroni (ex alcalde de Roma) líder del Partido Democrático (que estaba en coalicción con la Italia de los Valores), llevando a la coalicción a una clara victoria ya que obtiene mayoría relativa en el país y, por efecto de la ley electoral, absoluta en ambas cámaras. En la Cámara de Diputados la coalición de Silvio Berlusconi obtuvo un 46,8% de los sufragios frente al 37,5% de la coalición de Veltroni y al 5,62% del UDC.[7] Por su parte, en el Senado de la República la diferencia fue igual de amplia: un 47,32% frente a un 38,01% de la coalicción de centro izquierda y a un 5,70% del UDC, único partido no coalicionado que obtuvo escaños.
Debido a las indicaciones de los partidos, el presidente Napolitano eligío a Berlusconi como de Presidente del Consejo de ministros de Italia, cargo que cubre por cuarta vez. En sus primeras declaraciones, el presidente ha tendido la mano al partido de Veltroni y ha asegurado agotar los 5 años de legislatura gracias a la gran confianza que le han otorgado sus compatriotas italianos.